Tengo un contrato de alquiler y quieren vender el piso: ¿Qué puedo hacer?

Cuando te encuentras en medio de un arrendamiento y te enteras de que el propietario quiere vender tu piso alquilado, es natural preguntarse qué impacto tendrá esto en tu hogar y tu vida cotidiana. Aquí te presentamos una guía completa para entender tus derechos y las implicaciones legales en esta situación.

¿Qué pasa con el contrato de arrendamiento al vender el piso?

Si te encuentras en la situación de "tengo un contrato de alquiler y quieren vender el piso", lo primero que debes saber es que tu contrato de alquiler sigue siendo válido tras la venta. El nuevo propietario debe respetar las condiciones establecidas hasta que finalice el periodo acordado, siempre y cuando el contrato esté debidamente registrado.

Es importante que revises la cláusula de subrogación, ya que esta puede establecer excepciones. Además, si el contrato no está registrado y el inmueble se vende a un tercero "de buena fe", podrías enfrentarte a una situación de desalojo, aunque se deben cumplir ciertas formalidades legales para que esto suceda.

Recuerda que el propietario tiene el derecho de vender, pero también debes ser notificado con anticipación sobre la intención de vender y cualquier oferta que reciba, dando pie a lo que conocemos como el derecho de tanteo y retracto.

Derecho de adquisición preferente del inquilino

Este derecho incluye dos conceptos clave: el tanteo y el retracto. Como inquilino, tienes preferencia para comprar el piso antes que se ofrezca a terceros. La ley de Arrendamientos Urbanos regula este derecho, otorgándote un plazo para decidir si deseas o no realizar la compra.

Si el propietario no te informa sobre la venta y condiciones, podrías ejercer tu derecho de retracto, adquiriendo la vivienda en las mismas condiciones que se cerró la venta con el tercero.

Para que estos derechos sean aplicables, deben cumplirse ciertos requisitos, como que el contrato esté registrado y que la notificación se haga de manera formal y en el plazo legal.

Derecho de tanteo y retracto: ¿Cómo funcionan?

  • El derecho de tanteo te permite igualar la oferta que el propietario ha recibido de un tercero, pudiendo comprar la vivienda en las mismas condiciones.
  • En cuanto al retracto, este derecho te permite adquirir la vivienda si se ha vendido sin previa notificación o bajo condiciones distintas a las ofrecidas.
  • Para ejercer estos derechos, dispones de un plazo de 30 días desde la notificación de la oferta de venta o desde que tienes conocimiento de la misma.

Situaciones donde no se aplican los derechos del inquilino

No en todos los escenarios el inquilino tiene la posibilidad de ejercer su derecho de adquisición preferente. Existen circunstancias específicas, como cuando la venta se realiza entre familiares directos o si se vende el inmueble a una empresa del propietario. En estos casos, puede no ser necesario ofrecer el derecho de tanteo y retracto.

Es vital que estés al corriente de estas situaciones para saber si puedes o no ejercer tus derechos. Estos escenarios están contemplados en la Ley de Arrendamientos Urbanos y conocerlos te evitará sorpresas inesperadas.

Notificación al inquilino y plazos legales

La ley establece que el inquilino debe ser informado de forma fehaciente sobre cualquier intención de venta y las condiciones de la misma. Esta notificación debe realizarse con al menos 30 días de anticipación a la fecha en la que se pretende realizar la operación.

Además, se debe respetar el plazo que tienes para ejercer el derecho de tanteo, que suele ser de 30 días desde que recibes la notificación. Es crucial que exijas que toda comunicación se haga por los medios legales apropiados, garantizando así tus derechos.

Condiciones para echar al inquilino por necesidad del propietario

En circunstancias muy particulares, el propietario puede recuperar la vivienda antes de finalizar el contrato de alquiler si demuestra que la necesita para sí mismo o para sus familiares en primer grado de consanguinidad. Este proceso está regulado y debe cumplir ciertos requisitos.

Esta causa de necesidad debe estar explícitamente mencionada en el contrato y no puede hacerse efectiva hasta que hayan transcurrido al menos cinco años de contrato, salvo que se haya pactado un plazo menor en el acuerdo entre las partes.

Si el propietario te solicita la vivienda por esta causa, está obligado a ofrecerte una indemnización y demostrar fehacientemente la necesidad que alega.

Para ilustrar algunos de estos conceptos, te compartimos un video que explica cómo actuar si te encuentras en esta situación: