Consejos

Guía completa: Cómo hacer la prueba de la fructosa paso a paso





Cómo hacer la prueba de la fructosa

Qué es la fructosa

La fructosa es un tipo de azúcar que se encuentra en diversas frutas y verduras. También puede ser fabricada industrialmente y se utiliza como edulcorante en alimentos procesados y bebidas. El cuerpo humano es capaz de procesar y absorber una cantidad limitada de fructosa. Pero en algunas personas, el exceso de fructosa puede causar síntomas como dolor de estómago, hinchazón, diarrea y otros problemas gastrointestinales. La intolerancia a la fructosa se puede diagnosticar mediante pruebas específicas.

Pruebas de malabsorción de fructosa

Existen diferentes pruebas para evaluar la capacidad del cuerpo de asimilar y procesar la fructosa. La más utilizada es la prueba de hidrógeno en aire espirado. Esta prueba consiste en dar a la persona una bebida que contiene una cantidad determinada de fructosa. Después se mide la cantidad de hidrógeno exhalada en el aire espirado en intervalos regulares. Si la persona no absorbe adecuadamente la fructosa, se produce una fermentación bacteriana en el intestino grueso que genera gases como el hidrógeno.

Preparación para la prueba

Antes de realizar la prueba, el médico puede recomendar algunos cambios en la dieta. Durante 24-48 horas antes de la prueba, se deberían evitar los alimentos ricos en fructosa, así como otras sustancias que pueden interferir con los resultados, como los antibióticos. Además, es necesario ayunar durante varias horas antes de la prueba, generalmente desde la medianoche anterior.

Realización de la prueba

La persona debe beber una solución de agua con una cantidad específica de fructosa, que se suele diluir en agua. Después de beber la solución, se recogen muestras de aire espirado a intervalos regulares, generalmente cada 30-60 minutos. El proceso suele durar varias horas y es necesario permanecer en el centro médico durante todo el tiempo.

Análisis de los resultados

Los resultados de la prueba se analizan en función de la cantidad de hidrógeno exhalado en el aire espirado. Si se producen aumentos significativos en la concentración de hidrógeno en el aire espirado, se considera que la persona padece un déficit de absorción de fructosa. Sin embargo, es posible que se necesiten otras pruebas para confirmar el diagnóstico y descartar otras causas de síntomas intestinales.

Conclusión

La prueba de hidrógeno en aire espirado es una de las formas más fiables de diagnosticar la intolerancia a la fructosa. Si tienes síntomas gastrointestinales después de consumir alimentos o bebidas ricos en fructosa, habla con tu médico o nutricionista sobre la posibilidad de realizar esta prueba.

  • Importante: No intentes hacer la prueba por tu cuenta sin orientación médica.
  • Recomendación: Si ya te han diagnosticado intolerancia a la fructosa, busca asesoramiento nutricional para seguir una dieta adecuada y evitar los alimentos que puedan desencadenar síntomas.


Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba