Cómo comprobar el estado de un coche de ocasión antes de comprarlo

Internet ha abierto las puertas para que podamos hacernos con vehículos seminuevos o de ocasión en cualquier punto de España.

Si nos decidimos por adquirir nuestro coche usado fuera de nuestra provincia, tendremos que desplazarnos hasta allí para comprobar el estado del coche antes de firmar nada.

Si vamos acompañados de un mecánico no tendremos ningún problema. Pero esto nos costará dinero, así que lo más habitual es que decidamos realizar las comprobaciones por nuestra cuenta, con el riesgo que ello conlleva.

Conque para saber cómo podemos revisar de manera fiable un vehículo usado hemos charlado con los responsables de V.O. del Grupo Oliva Motor, un concesionario de coches en Tarragona donde pueden adquirirse vehículos nuevos, kilómetro 0 y usados de varias marcas.

En las líneas siguientes explicaremos cómo revisar un coche de segunda mano sin necesidad de perder mucho tiempo y sin saber de mecánica, en menos de media hora.

De esta manera nos evitaremos las inconveniencias de tener que solucionar posibles vicios ocultos o averías cuando quien nos vendió el coche está a muchos kilómetros de distancia de nuestro domicilio habitual.

Revisión del exterior

Estado de la chapa y la pintura

El estado de la chapa y la pintura nos dirá mucho sobre la vida anterior del vehículo. Si el aspecto exterior es descuidado, no dudemos de que el anterior dueño también habrá sido descuidado con la mecánica.

Espesor de los discos de freno

En vehículos con pocos kilómetros los discos de freno han de tener un espesor de al menos medio centímetro.

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Unos discos muy finos nos alertarán de que el coche está muy rodado. Esta pista puede ser engañosa si los discos de freno han sido cambiados hace poco.

Los humos del escape

Si al acelerar en parado el humo es muy blanco o muy negro, hay alguna anomalía de funcionamiento.

En este caso, la recomendación es que nos olvidemos de comprar ese vehículo.

Fugas de aceite y otros líquidos

Comprobaremos que no hay goteos exteriores y miraremos bajo el capó para comprobar que en el compartimento del motor no hay signos de fugas ni derrames de fluidos.

Revisión del interior del coche

Al igual que sucede con el exterior, un interior deteriorado nos alertará de que el propietario no ha sido cuidadoso.

Además, el desgaste excesivo de los siguientes elementos nos indicará si el coche está poco rodado o si tiene más kilómetros de los que marca el indicador:

  • Pedales de control
  • Volante y mandos de control
  • Palanca de cambio
  • Asiento del piloto
  • Asidero de la puerta del conductor

Pruebas en marcha

Comprobaremos que el vehículo no se comporta de forma extraña al realizar las siguientes maniobras:

  • Frenar en zona recta soltando las manos del volante
  • Acelerar en recta con las manos sueltas
  • Circular por zonas con baches
  • Circular por carretera virada

Adicionalmente, prestaremos atención durante la marcha a estas otras dos cosas:

  • Comportamiento del cambio de marchas
  • Ruidos interiores y exteriores

Cualquier anomalía o ruido exterior es suficiente para desconfiar. Y muchos ruidos interiores indican exceso de kilometraje o reparación de elementos interiores.

Signos de siniestros graves

Por muy bien que se repare un coche con un golpe estructural, siempre quedarán señales:

  • Techo ligeramente alabeado si se observa al ras
  • Interior del vano motor con huellas de repintado o soldaduras demasiado gruesas
  • Puertas o capós con holguras o desalineaciones
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El complemento a estas revisiones es solicitar el certificado de la DGT correspondiente al vehículo, para cerciorarnos de que no está sujeto a embargos ni cargas financieras.

De paso, conoceremos los datos de las ITV pasadas, así como el número de propietarios y los usos anteriores que ha tenido el coche.