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Reciclar latas es una manera sencilla y efectiva de cuidar el medio ambiente

Dar un segundo o tercer uso a productos procesados ayuda a reducir la cantidad de desechos sólidos que se arrojan a los vertederos o a la calle. Las latas de aluminio están entre los desechos más aprovechables, debido a los diversos usos industriales que se le puede dar cuando son reutilizadas.

El cuidado de la naturaleza es una tarea de toda la humanidad. Cada día más empresas y personas se suman a las tareas de proteger el medio ambiente con el propósito de garantizar un futuro más saludable para las generaciones futuras. 

Las corporaciones más destacadas y entes del Estado ajustan muchas de sus tareas a apoyar los objetivos de desarrollo sostenible propuesto por la Organización de Naciones Unidas (ONU). El propósito es ayudar a alcanzar las metas de la Agenda 2030 para eliminar el hambre, tener agua y un medio ambiente saludable y además, apoyar el crecimiento económico.

Entre las actividades de responsabilidad civil que desarrollan las empresas deben tener en cuenta incorporar algún tipo de tareas de reciclaje en la búsqueda de proteger el medio ambiente. 

Una de las tareas ecológicas más simples, pero significativas, que se pueden tomar es incorporar el reciclaje de latas y otros desechos aprovechables en las actividades de rutina. Es una acción que involucra a todos, a particulares, empresas y a entes gubernamentales. Esta práctica reduce la acumulación de basura, mientras posibilita la generación de ingresos extra y mejora la imagen corporativa, cuando la aplican en el ámbito empresarial.

Aprovechar el aluminio

Las latas de aluminio están entre los objetos que son más fáciles de recolectar y reciclar. A diario se utilizan y desechan miles de latas en hogares y locales comerciales de cualquier ciudad. Cada día existen más personas involucradas en el proceso de separar la basura en contenedores separados por categorías: desechos reciclables (vidrio, plásticos, cartón o aluminio), no aprovechables y restos biológicos. 

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El aluminio es uno de los metales que más abundan en la tierra, se extrae la bauxita, materia prima que se ubica en suelos arcillosos, a poca profundidad. La bauxita debe molerse y procesarse para obtener la alúmina en un proceso de tratamiento de refinado con el uso de sosa cáustica y cal. 

El polvo blanco que se consigue se calienta y filtra hasta conseguir el aluminio. Este metal que resulta es ligero, dúctil y maleable y, dependiendo del tratamiento, también adquiere dureza. Se utiliza para fabricar todo tipo de materiales de uso industrial, desde material para construcción hasta latas de refrescos, alimentos, zumos o cerveza.

El reciclaje es una de las vías que facilita reducir la necesidad de extraer bauxita para hacer aluminio, el cual es un proceso costoso y contaminante.  

Al contenedor amarillo

No se trata de un mero concepto o discursos vacíos. El reciclaje realmente aporta múltiples beneficios al cuidado del planeta. La política de reutilizar los productos aprovechables contribuye a disminuir la cantidad de desperdicios sólidos que llegan a los vertederos o que van al medio ambiente.

Las latas de aluminio se colocan en el contenedor de color amarillo, junto con los envases plásticos, los tetrabriks, entre otros. En las plantas de reciclado, separan el aluminio del resto de los materiales. El metal se lleva a un proceso de eliminación de impurezas, para luego aplastar y embalar en pacas de unos mil kilos.

Las pacas se funden y se procesan, ya sea en láminas o lingotes, dependiendo del uso que se le va a dar, para fabricar herramientas, materiales de construcción o para transformarlo en nuevas latas. 

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Se estima que más del 75 % de este metal ligero que se ha producido en el último siglo aún está circulando. Esto gracias a que el aluminio se utiliza repetidamente, sin que pierda sus propiedades. Esto es valioso, pues el reciclaje implica un ahorro de 94 % de la energía que sería necesaria para crear aluminio desde cero, además, se utiliza 70 % menos agua en el proceso.

El reciclaje, en suma, actúa contra el cambio climático al reducir la emisión de gases invernadero. Cada aporte ayuda a cuidar nuestro planeta, con el fin de dejar un legado a las nuevas generaciones.

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