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Todo el mundo experimenta náuseas en un momento u otro. Ya sea que el suyo esté relacionado con el embarazo, el reflujo ácido o el tratamiento del cáncer, algunos remedios naturales como el té con infusión de jengibre, la aromaterapia y la acupuntura pueden brindarle alivio. Pero al igual que con los medicamentos de venta libre, es importante consultar con su médico para asegurarse de que cualquier suplemento o remedio casero sea seguro y no interactúe con otros medicamentos que esté tomando.

Las náuseas surgen en una variedad de situaciones, y comprender la causa es importante para determinar el tratamiento más adecuado. Por ejemplo, las náuseas se experimentan con frecuencia durante el embarazo, por lo que algunos de estos remedios naturales pueden ser particularmente útiles, especialmente porque debe tener mucho cuidado con los medicamentos que toma en este momento. Pero ya sea que el embarazo sea o no la causa de sus náuseas, asegúrese de hablar con su médico sobre la mejor manera de tratarlas.

1. jengibre

El jengibre tiene una larga historia de uso para tratar las náuseas, los dolores de estómago y la diarrea. En China, por ejemplo, se ha utilizado para tratar una variedad de problemas digestivos y de dolor durante más de 2000 años. No está claro exactamente cómo funciona el jengibre para aliviar las náuseas, pero se cree que los componentes activos como el gingerol afectan directamente los sistemas digestivo y nervioso central.

«Es un excelente tratamiento para las náuseas, especialmente durante el embarazo», dice Lauren Richter, DO, profesora asistente de medicina familiar y comunitaria en el Centro de Medicina Integrativa de la Facultad de Medicina de la Universidad de Maryland en Baltimore. El Centro Nacional de Medicina Complementaria e Integrativa Health (NCCIH) indica que el jengibre puede ser una forma segura de aliviar los síntomas de las náuseas durante el embarazo.

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Se necesita más investigación para obtener una comprensión clara de lo que el jengibre puede y no puede hacer, pero los estudios sugieren que también es un tratamiento eficaz para las náuseas posoperatorias y relacionadas con la quimioterapia. Un estudio publicado en febrero de 2012 en Terapias integrales contra el cáncer encontró que de un grupo de 100 mujeres con cáncer de mama avanzado, las que tomaron jengibre después de la quimioterapia experimentaron significativamente menos náuseas en las primeras 6 a 24 horas posteriores al tratamiento que las del grupo de control.

Hay muchas maneras de conseguir tu jengibre. El Dr. Richter recomienda usar jengibre crudo para cocinar, beberlo en té o comerlo en forma confitada, que se puede comer como si fueran mentas.

2. Menta

La menta es otro remedio tradicional que existe desde hace muchos años. Tanto sus hojas como su aceite son útiles para tratar la indigestión y el síndrome del intestino irritable, según el NCCIH, y un pequeño estudio publicado en febrero de 2014 en la Revista de enfermería perianestésica sugiere que el aroma del aceite de menta puede aliviar las náuseas.

“La menta es maravillosa para las náuseas”, dice Richter. Su efecto calmante y adormecedor relaja los músculos del estómago para que la bilis pueda descomponer las grasas y los alimentos puedan pasar rápidamente por el estómago.

El té de menta es probablemente la forma más común de tomar este remedio, pero también está disponible en forma de cápsulas para la ingesta oral. Puede usar aceite esencial de menta para aromaterapia, pero debe mezclarlo con un aceite portador, que es un aceite vegetal que ayuda a diluir el aceite esencial, para una aplicación segura. Una palabra de precaución: si tiene enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE), debe evitar la menta.

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3. Acupuntura y acupresión

Los practicantes orientales han estado estimulando los puntos de presión en todo el cuerpo para aliviar el dolor y la enfermedad durante miles de años. La acupuntura, que es una versión de este enfoque, consiste en insertar agujas largas y delgadas en la piel. Aunque existen numerosas hipótesis sobre la forma en que funciona la acupuntura, muchos científicos creen que las agujas estimulan ciertos nervios del cuerpo y esos nervios luego envían señales al cerebro para liberar hormonas que reducen la sensación de dolor y náuseas.

En un estudio que analizó el control de las náuseas en pacientes con cáncer, los investigadores encontraron que la acupuntura era al menos tan efectiva como los medicamentos. Y un estudio publicado en enero de 2015 en Oncología Ginecológica encontró que la acupuntura redujo la necesidad de medicamentos contra el vómito después de la quimioterapia.

En la acupresión, que puede realizarse en casa o por un masajista, se aplica presión física en determinados puntos del cuerpo. Algunas investigaciones sugieren que puede ser útil para las mujeres embarazadas y las que se someten a quimioterapia. Un pequeño estudio, por ejemplo, publicado en junio de 2015 en Terapias Complementarias en Medicina encontró que la acupresión en la muñeca redujo significativamente las náuseas y los vómitos en pacientes de cirugía cardíaca.

Tanto la acupuntura como la acupresión pueden ayudar a aliviar las náuseas causadas por el cáncer, el reflujo ácido y otras afecciones. “Nuevamente, estas terapias son particularmente útiles en el embarazo, donde se deben evitar la mayoría de los medicamentos”, señala Richter. Si decide dedicarse a la acupuntura, asegúrese de que su acupunturista sea un profesional con licencia, aconseja.

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4. Aromaterapia

Manejar los olores de tu entorno es otra forma de aliviar las náuseas. La aromaterapia, que implica el uso terapéutico de esencias como la menta o el limón para el estrés y la ansiedad, puede ayudarte a hacerlo. En un estudio de septiembre de 2013 publicado en Anestesia y AnalgesiaSe pidió a los pacientes quirúrgicos que olieran uno de los tres tratamientos de aromaterapia: aceite esencial de jengibre; una mezcla de aceites esenciales de jengibre, menta verde, menta y cardamomo; o alcohol isopropílico. Los investigadores encontraron que los pacientes que olieron el aceite de jengibre o la mezcla de aceites redujeron significativamente las náuseas en comparación con los pacientes que olieron el alcohol isopropílico.

“Puede colocar una gota o dos de aceite esencial en un pañuelo e inhalar el aroma cuando sienta náuseas, o ponerlo en un difusor de aceite esencial”, dice Richter. Estos aceites también se pueden usar en la terapia de masaje, pero, como se mencionó anteriormente, siempre debe usar un aceite neutro, como el aceite mineral, para diluir los aceites esenciales antes de aplicarlos en la piel, ya que pueden causar irritación o una reacción alérgica.